Comunicado de la Federación de Trabajadores/as de Panamá
8 de marzo de 2025
En el Día de la Mujer Trabajadora, la Federación de Trabajadores/as de la Educación de Panamá alza su voz para denunciar las condiciones históricas y estructurales que afectan a las mujeres panameñas en el ámbito laboral, social y político.
El modelo socioeconómico que caracteriza a Panamá ha dado lugar a una alta concentración de recursos y a políticas que favorecen intereses corporativos por encima del bienestar social. En este contexto, las mujeres constituyen uno de los grupos más afectados. Estudios de organismos internacionales y de entidades expertas en género evidencian que, pese a representar más del 50% de la fuerza laboral, las mujeres en nuestro país enfrentan:
- Brechas salariales persistentes: Según datos recientes de organismos especializados, la diferencia salarial entre hombres y mujeres supera el 20%, lo que se traduce en un ingreso significativamente menor para quienes, además, tienen que asumir la mayor parte de las responsabilidades familiares.
- Precarización laboral: Un alto porcentaje de mujeres se encuentra en empleos informales o en sectores con condiciones laborales precarias, sin acceso a derechos básicos como la seguridad social, atención médica y pensiones dignas.
- Violencia estructural: La violencia contra la mujer en Panamá no se circunscribe a actos aislados, sino que se trata de un patrón sistemático de agresión que se materializa en formas culturales, económicas y políticas. Este sistema de violencia es reflejo de un Estado que, al omitir el cumplimiento pleno de los derechos humanos, contribuye a la reproducción de la desigualdad.
La Violencia Sistémica y la Omisión Estatal
Resulta ineludible reconocer que la violencia contra la mujer es una manifestación directa de la estructura del poder en nuestro país. Las políticas públicas han dejado de ser instrumentos de protección para las trabajadoras y se han transformado en mecanismos que perpetúan el statu quo. El Estado panameño, en complicidad con un modelo institucional corrupto, ha fallado en garantizar la integridad y el bienestar de las mujeres, permitiendo que se normalicen prácticas de discriminación y violencia sistémica.
En ese marco de desigualdad y vulnerabilidad, nos alarma el contenido del proyecto de ley 163 sobre reforma a la ley de la Caja de Seguro Social, el cual pretende destruir las bases de la seguridad social y aumentar la edad de jubilación para las mujeres. Este proyecto, claramente diseñado para debilitar los derechos adquiridos, amenaza con:
- Agravamiento de la precarización: Al elevar la edad de jubilación, se ignora la realidad de años de trabajo en condiciones injustas y estresantes, especialmente en sectores feminizados como la educación.
- Reducción de la protección social: La eliminación o debilitamiento de la seguridad social repercutirá directamente en la salud, la estabilidad económica y la dignidad de las mujeres, perpetuando un círculo vicioso de desigualdad.
- Desatención de las necesidades específicas: La medida no considera las desigualdades históricas y estructurales que afectan a las mujeres panameñas, vulnerando aún más sus derechos fundamentales.
Hacia un Programa de Políticas Públicas Radical
Ante este panorama de injusticia, es imperativo avanzar hacia un programa de políticas públicas radical que reconozca y recupere los derechos humanos integrales de las mujeres panameñas. Este programa debe articular:
- Reformas laborales integrales: Garantizar condiciones de empleo dignas, cierre de brechas salariales y acceso universal a la seguridad social.
- Protección específica para sectores feminizados: Reconocer la importancia de profesiones como la docente, históricamente feminizadas, y asegurarles una remuneración y condiciones laborales que reflejen su contribución esencial al desarrollo social.
- Implementación de medidas contra la violencia estructural: Adoptar políticas de prevención y erradicación de la violencia contra la mujer, así como fortalecer los mecanismos de denuncia y protección en todos los ámbitos.
La Federación de Trabajadores/as de la Educación de Panamá convoca a todas las y los ciudadanos a unir fuerzas en esta lucha. La transformación de nuestro modelo socioeconómico es una tarea colectiva, que debe partir de la justicia de género y la defensa inquebrantable de los derechos humanos.
Es hora de rechazar políticas regresivas y de construir un futuro en el que la dignidad, la equidad y la justicia sean la base de nuestra sociedad. La lucha por los derechos de la mujer es una lucha por el futuro de Panamá.
Por la igualdad y la justicia social, por la dignidad de las mujeres
Federación de Trabajadores/as de Panamá
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